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| JanonismoBrasil · 2026 | Los estudiantes gananSerbia · 2026 | MamdaniNueva York · 2025 | #RejectFinanceBill2024Kenia · 2024 | Asamblea en DiscordNepal · 2025 | Diomaye mooy SonkoSenegal · 2024 | La multicampañaPolonia · 2023 | Together for YesIrlanda · 2018 | Barcelona en ComúBarcelona · 2015 | Big OrganizingEstados Unidos · 2016–2020 | Obama 2008Estados Unidos · 2008 | La revolución de las barras de luzCorea del Sur · 2024–2025 | De la plaza a la mayoríaSri Lanka · 2024 | El 36 de julioBangladés · 2024 | Hasta el final, cada nocheGeorgia · 2024–2026 | Un millón de puertasChile · 2021 | Personas contra dineroNueva York · 2018 | MomentumReino Unido · 2017 | Girasoles y g0vTaiwán · 2014 | Yes EqualityIrlanda · 2015 | Led By DonkeysReino Unido · 2019–2026 | Let's do thisNueva Zelanda · 2017 | Escuchar, organizar, blindarFrancia · 2017 | Estamos aquíUcrania · 2022 | Humor contra el buloTaiwán · 2018–2021 | Huelga por el climaGlobal (empezó en Suecia) · 2018–2019 |
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| Teoría de la victoria | |||||||||||||||||||||||||
| La campaña gana si millones de simpatizantes, coordinados desde un solo canal, llevan el mensaje fuera de la burbuja con sus propias cuentas y conversaciones. | La campaña gana si asambleas abiertas construyen legitimidad colectiva, la calle se convierte en contactos en cada pueblo e interventores formados protegen el voto en cada urna. | La campaña gana si el vídeo orgánico llena un embudo que desemboca en un trabajo de campo masivo dirigido por voluntarios, y ese campo lleva a las urnas una nueva coalición en torno al costo de vida. | La campaña gana si la ley se vuelve legible para todos, la presión llega a quien vota en el momento en que vota y el cuidado hace que la gente vuelva a la calle. | La campaña gana si la indignación se extiende, la calle fuerza la salida del gobierno y una asamblea digital abierta, con reglas y pruebas públicas, produce un nombre con legitimidad para llevar a la mesa. | La campaña gana si la organización puede perder al líder, el partido e internet sin perder el movimiento, la confianza pasa al sustituto y un frente amplio obliga a celebrar la elección en su fecha. | La campaña gana si decenas de mensajeros apartidistas convierten el voto en norma entre jóvenes y mujeres jóvenes que nunca votaban, y la fricción del registro desaparece antes del plazo. | La campaña gana si un mensaje sereno de cuidado, en boca de mensajeros de confianza, gana al centro preocupado mientras una base movilizada recorre las puertas. | La campaña gana si una plataforma nacida de los movimientos se gana la legitimidad pública antes de pedir el voto y une a la izquierda en una sola lista, sin siglas. | La campaña gana si una masa de voluntarios asume el trabajo del equipo, habla con suficientes votantes y lleva a las urnas a jóvenes y a quienes votan poco. | La campaña gana si una plataforma propia recluta a millones y la organización comunitaria los convierte en equipos de barrio que hablan con los votantes de los estados decisivos. | El movimiento gana si la ciudadanía aparece en la primera hora y luego mantiene una calle acogedora llena cada sábado, atada a una sola demanda institucional en el calendario del Parlamento y del tribunal. | El frente gana si una organización paciente y territorial está lista cuando se hunde el viejo sistema de partidos, con un solo mensaje contra la corrupción y sin alianzas con los viejos partidos. | El movimiento gana si una coordinación pública pero sustituible mantiene un calendario diario de acciones con fecha, a través de la represión y el apagón, hasta que el régimen ya no pueda sostenerse. | Un movimiento sin líder gana si se queda en la calle indefinidamente, lo documenta todo y reparte el costo, hasta que el régimen tenga que ceder. | La campaña gana si, con voto voluntario, encuentra y lleva a las urnas a quienes no votaron en la primera vuelta, ampliando el mensaje sin abandonar la base. | La campaña gana si, en una primaria de baja participación, una candidata de la comunidad amplía quién vota buscando a todos los demócratas registrados, no solo a los probables. | La campaña gana si la base concentrada en distritos seguros se forma y se traslada a los distritos reñidos, donde cada puerta pesa más. | El movimiento gana si lo muestra todo en directo, abre la infraestructura para que cualquiera ayude y convierte la energía de la calle en deliberación con reglas a las que se comprometan las instituciones. | La campaña gana si historias reales de gais, lesbianas y sus familias, en la prensa y en la puerta, mueven al centro indeciso sin atacarlo, y si jóvenes y emigrantes van a votar. | El grupo gana si las propias palabras de los poderosos, puestas donde duelen y fotografiadas, circulan por las redes y la prensa hasta que los periodistas se las devuelven a sus autores. | La campaña gana si el cambio de líder se convierte en un reinicio que cambia el tono y la percepción, y un trabajo de campo montado antes convierte la ola de atención en trabajo. | La campaña gana si un movimiento sin partido empieza escuchando al país, convierte lo que oye en un relato público y resiste los ataques que vendrán. | La campaña gana si el líder demuestra su presencia cada día y cada público recibe un discurso en su propia historia, con una petición concreta a un destinatario con nombre, atendida por canales oficiales y transparentes. | La campaña gana si cada bulo en tendencia recibe, en el mismo ciclo informativo, una aclaración más fácil y más graciosa de compartir que el bulo, mientras verificadores independientes comprueban a la vista de todos. | El movimiento gana si un gesto que cualquiera puede copiar, repetido cada semana por grupos locales autónomos y amplificado por la prensa, vuelve políticamente insostenible la inacción climática. |
| Público decisivo | |||||||||||||||||||||||||
| Indecisos y quienes se abstuvieron en la primera vuelta (el voto es obligatorio), alcanzados por las redes personales de los simpatizantes. | Votantes de pueblos y pequeñas ciudades que solo veían la televisión progubernamental, alcanzados cara a cara; y la diáspora, inscrita para votar. | Neoyorquinos asfixiados por el costo de vida, sobre todo barrios de inmigrantes que habían girado a la derecha o votado en blanco en 2024, alcanzados en su propio idioma. | Los diputados que votaban la ley y el presidente que debía firmarla; para movilizar, jóvenes kenianos de todas las etnias que entendieron cuánto les costaba la ley. | Jóvenes nepalíes en línea y en la calle; al final, el Ejército y el Presidente, que mediaron el gobierno interino. | La base de Sonko, que debía trasladar su lealtad a Faye; y, para las reglas del juego, la sociedad civil, los líderes religiosos y el Consejo Constitucional. | Jóvenes de 18 a 29 años, sobre todo mujeres jóvenes, y quienes estudiaban o trabajaban fuera de casa y necesitaban cambiar de lugar de votación. | El «centro preocupado»: votantes indecisos o condicionales, uno de cada cinco en abril, que querían cambio sin gritos. | Vecinos de los barrios populares golpeados por los desahucios, la crisis y el turismo, y votantes de izquierda desencantados con los partidos tradicionales. | Votantes de las primarias en los estados que votaban a continuación; simpatizantes que podían quedarse en casa; y, en 2020, jóvenes y votantes poco habituales. | Primero los votantes de primarias y caucus (Iowa); después los votantes de los estados en disputa, contactados por los equipos de barrio. | Los diputados (hacían falta 200 de 300 votos) y el Tribunal Constitucional; en la calle, ciudadanos que nunca habían protestado, con mujeres jóvenes al frente. | Votantes que abandonaron los partidos tradicionales tras la crisis y el Aragalaya: profesionales, clase media, mujeres, jóvenes y la diáspora hablando con la familia. | Primero los estudiantes, luego escuelas, madrasas, docentes y vecinos; al final, el ejército, cuya negativa a disparar el 5 de agosto decidió la caída. | Los georgianos proeuropeos dispuestos a protestar; para ganar, la gran mayoría que se queda en casa, a la que el movimiento aún no ha llegado. | Quienes se abstuvieron en la primera vuelta, en barrios periféricos y comunas prioritarias, sobre todo mujeres y jóvenes. | Demócratas registrados que no suelen votar en primarias; sus mejores resultados llegaron de barrios en gentrificación como Astoria y Sunnyside. | Votantes de los distritos reñidos: simpatizantes laboristas a movilizar e indecisos o conservadores a persuadir en la puerta. | El público taiwanés que seguía los streams, frente a la versión de la televisión; y el parlamento y su presidente, que decidían la revisión del acuerdo. | El centro que podía moverse, sobre todo hombres de 40 a 60 años que creían suficiente la unión civil; y jóvenes y emigrantes, para la participación. | Periodistas y el público online que comparte y dona; según los críticos, apenas llegó a los votantes por convencer (hablaba sobre todo a los convencidos). | Votantes de izquierda que se alejaban del Labour, sobre todo mujeres que se inclinaban por los Verdes, y las zonas de baja participación a las que apuntaba el trabajo de campo. | Votantes cansados de los dos grandes partidos, de izquierda y de derecha; en la segunda vuelta, votantes de varios campos unidos contra la extrema derecha. | Parlamentos, gobiernos y empresas extranjeros que podían enviar sanciones, armas, equipos y dinero; en casa, los ucranianos que necesitaban la prueba de que se había quedado. | Quienes comparten bulos en los grupos familiares de LINE y en redes, y los periodistas que necesitan las dos versiones en el mismo ciclo informativo. | Estudiantes, como participantes (el 38 % iba a su primera manifestación); y, a través de la prensa, la opinión pública y quienes deciden. |
| Mando | |||||||||||||||||||||||||
| Un diputado con audiencia propia, fuera de la estructura oficial, da las órdenes. | Sin líder: asambleas abiertas deciden por mayoría y grupos de trabajo ejecutan. | Una campaña oficial con una dirección de campo fuerte, en alianza semanal con una organización militante (NYC-DSA). | Sin mando central: liderazgo distribuido entre creadores, organizadores de base y redes profesionales. | Sin mando único: una ONG coordinó el servidor y negoció; otras facciones se disputaron el liderazgo. | Un líder carismático preso, con sustitutos preparados y secciones en la diáspora como retaguardia. | Sin mando central: decenas de ONG, ayuntamientos y colectivos, con una fundación que apoya campañas y mide después. | Tres codirectoras de tres organizaciones, un Ejecutivo semanal y una directora de campaña profesional. | Plenario quincenal y equipo de coordinación con portavoces; candidata fuerte, pero elegida en primarias. | Un equipo central pequeño define plan, metas y guiones; los voluntarios lideran los equipos. | Dirección central en Chicago con metas diarias; equipos de barrio con autonomía para alcanzarlas. | Coalición de unas 1700 organizaciones, con comité operativo y sala de situación; mucha autoorganización ciudadana alrededor. | Núcleo de cuadros disciplinado (el JVP) dentro de un frente de 21 grupos, con consejos locales abiertos. | Coordinación estudiantil con caras públicas y una larga lista de sustitutos; decisiones en reuniones nocturnas. | Sin mando central: grupos abiertos, convocantes de columna, ONG de observación y fondos de solidaridad. | Comando pequeño en tres áreas (política, comunicaciones, territorio) y una jefatura de fuera del partido. | Una campaña mínima, reclutada por una red nacional, con el campo hecho por organizaciones aliadas. | Una organización satélite con poca plantilla, independiente del partido, junto a la campaña oficial del Labour. | Sin dueño: grupo de decisión en el hemiciclo, ONG en la calle y una comunidad abierta de hackers cívicos. | Dos codirectores de organizaciones distintas, un estratega voluntario y reunión diaria en las últimas seis semanas. | Cuatro fundadores lo deciden todo; una red de colaboradores y voluntarios lo ejecuta. | Una líder nueva con un gabinete pequeño, un director de campaña que habla por la maquinaria y un director territorial. | Un núcleo pequeño de asesores y una consultora electoral; comités locales abiertos, dirigidos desde arriba. | El presidente fija las ideas; un núcleo de tres o cuatro redactores y editores escribe; los ministerios actúan con autonomía. | Una portavocía del Gabinete coordina; cada ministerio responde de su tema. | Sin jefe: grupos locales autónomos, delegados elegidos y una llamada nacional en la que cada grupo tiene un voto. |
| Canal | |||||||||||||||||||||||||
| Canal de WhatsApp de uno a muchos; cuentas personales de los simpatizantes para el alcance. | Decenas de cuentas en Instagram, TikTok y X, grupos de coordinación y una lista propia de contactos. | Video orgánico en Instagram y TikTok, con un embudo por mensaje directo hacia un CRM propio. | TikTok y X para explicar y convocar; WhatsApp, Telegram y Zello para la logística; teléfono para los diputados. | Servidor abierto de Discord para deliberar; Instagram y TikTok para convocar; VPN durante el bloqueo. | Grupos de WhatsApp de las células, página y directos del líder en Facebook, TikTok con VPN, cuentas en el exterior. | Facebook, Instagram y YouTube para el alcance; WhatsApp y Zoom para coordinar los comités; servicios oficiales en línea para el registro. | Puerta a puerta y radio local, con Facebook, Twitter y video como apoyo a las conversaciones. | Manifiesto con adhesión, reuniones de barrio, plataformas de deliberación y voto, Twitter y red de ciberactivistas. | Marcador web, SMS de persona a persona, Slack, correo electrónico y, en 2020, una app entre amigos. | Lista propia de correo y SMS y una red social de la campaña (MyBO). | Directos en YouTube la primera noche; X y comunidades fan para convocar; grupos de mensajería para coordinar. | Facebook y YouTube como canales principales, TikTok para jóvenes, grupos de WhatsApp, mítines retransmitidos. | Facebook para anunciar; grupos, Zoom y Discord para coordinar; SMS, llamadas y muros cuando cayó la red. | Grupos de Facebook (Daitove) y listas diarias en Instagram para convocar; Signal para coordinar; directos para mostrar. | Puerta a puerta, giras regionales y redes alimentadas por cientos de cuentas y fandoms autogestionados. | Puerta a puerta con app, phone banks, SMS de persona a persona y un vídeo de lanzamiento en redes. | Buscador web de circunscripciones con coche compartido, Facebook para vídeos, WhatsApp y SMS para recordatorios. | Streams múltiples reunidos en un portal, Facebook, PTT y LINE; después Pol.is y Join. | Prensa, radio y televisión con reglas de equilibrio; Twitter y Facebook para movilizar. | Vallas, proyecciones y pancartas fotografiadas para las redes del grupo y para la prensa. | Televisión en abierto, magacines matinales y debates, con Facebook Live, vídeo segmentado y radio de contexto. | Puerta a puerta con aplicación, prensa nacional, televisión y radio, directos, Twitter. | Telegram y vídeo corto en casa, videoconferencia con parlamentos y X para el mundo, la web oficial como archivo. | Páginas oficiales en Facebook, LINE Today y bots de verificación dentro de LINE. | Instagram y prensa hacia fuera; WhatsApp y Telegram hacia dentro. |
| Calle | |||||||||||||||||||||||||
| Grupos de familia y de barrio, clubes de fans, actos y transporte para ir a votar. | Silencios diarios, marchas entre ciudades, grandes actos y después pueblos, mercados y puerta a puerta. | El centro del método: 3 millones de puertas, 5.700 turnos liderados por voluntarios, organización por comunidad e idioma. | Ocupación pacífica los días de votación, los martes y jueves, en decenas de condados. | Una marcha de estudiantes de uniforme que, tras los disparos, se convirtió en una revuelta con incendios. | Células locales, caravanas por las regiones, marchas pacíficas y huelgas del frente cívico. | Comités locales, puestos, pegatinas y plantillas, autobuses en los campus, la gran marcha y las colas de la noche electoral. | Grupos locales en todos los condados, puestos, pancartas en rotondas, un autobús por todo el país. | Asambleas en todos los barrios, actos pequeños y una red de artistas y diseñadores. | Barnstorms, phone banks en casa, puerta a puerta y reuniones en casa. | Puerta a puerta, teléfono y reuniones en casa, dirigidos por equipos de voluntarios con 700 oficinas de apoyo. | Concentraciones pacíficas ante el Parlamento, la residencia y el tribunal; 18 marchas en sábado y concentraciones diarias en la recta final. | Participación discreta en la Aragalaya, luego mítines por distrito, mítines solo de mujeres y consejos locales. | Bloqueos, ocupación de campus, «Complete Shutdown», no cooperación y marcha sobre la capital. | Presencia cada noche frente al Parlamento, columnas diurnas por oficio y barrio, grandes marchas el fin de semana. | Un millón de puertas como meta, actos diarios, eventos culturales y apoderados en cada mesa. | El centro: puerta a puerta casi diario, recogida de firmas y más de 120.000 puertas, según la campaña. | Puerta a puerta en las circunscripciones reñidas, unos 50 fines de semana de campaña y 1,2 millones de puertas el día de la votación. | Ocupación del hemiciclo, ONG acampadas, deliberación en la calle y una marcha de medio millón. | 60 a 70 grupos locales, puerta a puerta fuera de la capital y un autobús por los 26 condados. | La calle es el escenario de la imagen: vallas, monumentos, playas, actos de los adversarios. | Puerta a puerta y bancos de llamadas organizados en copo de nieve, centrados en barrios de baja participación. | La Grande Marche puerta a puerta de 2016 y grandes mítines; miles de comités locales. | Poca calle por la guerra; la presencia física del líder en Kyiv era el mensaje. | Poca calle: la corrección vuelve a los grupos familiares y a quien señaló el bulo. | La huelga semanal frente a un edificio del poder y huelgas globales en fechas comunes. |
| Contenido | |||||||||||||||||||||||||
| Audios y videos cortos con urgencia; hashtags, recortes de debate, fotos simbólicas. | Símbolos simples (11:52, mano roja), humor y memes, cuentas regresivas. | Videos cortos del candidato en la calle, escuchando, con humor, en varios idiomas, siempre con una invitación a actuar. | Explicadores cláusula por cláusula, traducciones a lenguas locales, chatbots, carteles y canciones. | El contraste de los “nepo kids”, videos cortos, debates transmitidos en directo y verificación de rumores. | Vídeos y audios del líder, vídeos cortos de creadores, imágenes sin editar, una frase en wolof. | Spots, vídeos de celebridades sin marca, audios de ficción, símbolos como el bolígrafo rosa y el despertador. | Historias reales de mujeres y parejas, médicos como portavoces, tono sereno de cuidado y compasión. | Manifiesto, código ético y programa escritos en común; imágenes abiertas a la remezcla, humor y lenguaje concreto. | El plan para ganar, guiones simples e historias personales de los voluntarios. | Narrativa personal de los voluntarios; correos con petición y enlace; vídeo y anuncios para captar. | Barras de K-pop, listas de canciones pedidas por el público, banderas humorísticas y micrófono abierto con una regla contra el odio. | Un solo mensaje anticorrupción repetido durante diez años, discursos con cifras y humor, biografía del candidato. | Programas con nombre y fecha, demandas numeradas, carteles copiables, canciones y pruebas de la represión. | Listas de protestas, vídeos de la violencia policial, informes electorales, retratos de manifestantes y presos. | Esperanza, garantías y seguridad; memes, canciones y cultura pop hechos por los adherentes. | La candidata con su propia voz y una frase: personas contra dinero. | Vídeos satíricos cortos para jóvenes y conversaciones de persuasión basadas en la empatía en las puertas. | Vídeo en bruto y texto en directo, traducciones, anuncios pagados por pequeños donantes. | Historias personales de gais, lesbianas y familias; fichas de datos con fuentes independientes; tono positivo. | Las palabras exactas de los poderosos, con fecha y fuente; vídeos largos y parodias; humor en el momento justo. | Positividad implacable, el eslogan Let's do this y énfasis en vivienda, ríos, sanidad y educación. | Diagnóstico público de la escucha, noticias por fase, imagen cuidada en la prensa. | Vídeo diario sin decorado, discursos a medida de la historia de cada país, peticiones públicas con destinatario. | Dos imágenes, texto brevísimo, humor sin víctimas, con fuente y firma. | Un cartel hecho a mano, una exigencia basada en la ciencia y muchas caras jóvenes. |
| Tiempo | |||||||||||||||||||||||||
| 21 días, entre la primera y la segunda vuelta. | Unos dos años, de noviembre de 2024 a octubre de 2026. | Unos 13 meses, del anuncio en octubre de 2024 a la elección de noviembre de 2025. | Unas siete semanas desde la presentación de la ley hasta la votación; ocho días de calle hasta la marcha atrás. | Cuatro días de la marcha a la nueva primera ministra; seis meses hasta las elecciones. | Tres años de resistencia; diez días de campaña con el candidato en libertad. | Meses de preparación, con el pico en las ocho semanas finales y en la semana del plazo de registro. | 68 días de campaña oficial sobre seis años de organización previa. | 333 días entre el lanzamiento y la votación, por fases. | Dos ciclos de primarias, 2015–2016 y 2019–2020. | Unos 21 meses, de febrero de 2007 a noviembre de 2008. | Seis horas para tumbar la ley marcial; 11 días hasta el impeachment; 123 días hasta la destitución; seis meses hasta las elecciones. | Cinco años de frente (2019–2024), dos años tras la revuelta y 54 días entre presidenciales y legislativas. | 36 días del lanzamiento formal a la caída; unos dos meses desde el fallo judicial. | Tres oleadas desde abril de 2024; protesta diaria desde el 28 de noviembre de 2024, más de 500 días en junio de 2026. | Cuatro semanas, del 21 nov. al 19 dic. 2021, sobre una red construida desde 2019. | Unos 14 meses, de abril de 2017 a junio de 2018. | Siete semanas de campaña sobre dos años de organización desde 2015. | 24 días de ocupación; años de deliberación después, de 2014 hasta hoy. | Unos 100 días de campaña, sobre años de trabajo y meses de inscripción electoral. | De 2019 hasta hoy, con acciones puntuales pegadas a la agenda informativa. | 53 días entre el cambio de líder y la votación, sobre seis meses de preparación del territorio. | Trece meses, de abril de 2016 a junio de 2017. | Ritmo de crisis desde el 24 feb. 2022, sostenido durante más de cuatro años y medio. | Dos horas por bulo; sistema montado entre 2018 y 2020. | Trece meses de una persona a más de 4 millones; después, un declive lento. |
| Gente movilizada | |||||||||||||||||||||||||
| De 50.000 a 10,9 millones de seguidores. | Cientos de miles en la calle, más de mil pueblos y aldeas visitados, 26.000 donantes e interventores en los colegios electorales. | De unos cientos a más de 100.000 voluntarios y 700 líderes de campo. | Protestas en decenas de condados (19 solo el 20 de junio); cerca de 1.000 millones de visualizaciones en TikTok. | Unos 160.000 miembros en el servidor; más de 10.000 en el debate en directo; 7.700 votos. | Células locales y secciones en la diáspora, 356 millones de francos CFA declarados por secciones en cinco países y un amplio frente cívico. | Al menos 27 campañas apartidistas con al menos 407 millones de visualizaciones, más ayuntamientos, universidades y comités locales. | Más de 2.500 voluntarios derivados a grupos locales a través del sitio, con grupos en todos los condados. | 30.000 firmas, unos 1.250 activistas habituales y 4.583 votantes en las primarias. | Cientos de miles de voluntarios, 75 millones de llamadas en 2016. | 13 millones de correos, unos 4 millones de donantes y 1,5 millones de voluntarios activos. | Unas 418 000 personas en el pico del 14 dic. junto a la Asamblea, según datos móviles; los organizadores hablan de millones. | Una red de activistas del JVP en casi todas las aldeas cingalesas, un frente de 21 grupos y colectivos y consejos locales abiertos (Kottasha Sabhas). | Protestas en todo el país, de universidades a escuelas y madrasas; coordinación de 158 nombres en agosto. | Decenas de miles por noche al principio, cientos después; unos 250.000 miembros en Daitove; más de 3.500 observadores. | 357 comandos autoconvocados ya en la primaria y cientos de grupos autónomos; «un millón de puertas» era una meta, no un total verificado. | De un núcleo de cinco personas a más de mil voluntarios al final, según los relatos. | 100.000 usuarios del buscador, 3.000 formados, 10.000 voluntarios el día, según Momentum. | Unas 500.000 personas en la calle; streams con millones de visualizaciones; 200.000 usuarios de vTaiwan en su punto álgido. | De 60 a 70 grupos locales y unos 60.000 nuevos votantes inscritos (las fuentes difieren). | 499.000 libras de 16.492 donantes y más de 330 vallas solo en 2019. | Más de 6.500 voluntarios y 475.000 llamadas y puertas tocadas, según Ardern. | 300.000 puertas, 100.000 conversaciones y 25.000 cuestionarios; más de 2.600 comités locales, según el movimiento. | Nueve parlamentos extranjeros en 17 días en 2022, vídeos diarios al país, ministerios y embajadas con canales propios y embajadores famosos de UNITED24. | Todo el Gobierno central, más 46.000 mensajes a Cofacts en tres meses de 2018. | Más de 4 millones en un día, en unos 4.500 lugares de 150 países (organizadores, 2019). |
| Resultado | |||||||||||||||||||||||||
| Lula ganó la segunda vuelta con el 51,79 %, 4,4 millones de votos por delante, tras quedar 2,2 millones atrás en la primera. | Lista Estudiantil 52,54 % frente al 39,29 % de la lista de Vučić (RIK, preliminar, 8.077 de 8.392 colegios), con un 68,78 % de participación; Vučić reconoció la derrota el 25 oct. 2026. | Ganó la primaria demócrata con el 56,4 % en el recuento final por orden de preferencia y la elección del 4 nov. 2025 con el 50,78 %, con la mayor participación desde 1993. | Ruto se negó a firmar la ley el 26 jun. 2024 y, el 25 jul., los diputados eliminaron todas las cláusulas; parte de las medidas volvió por otras leyes en dic. 2024. | Oli dimitió el 9 sept. 2025 y Sushila Karki juró como primera ministra interina el 12 sept.; en las elecciones del 5 mar. 2026, el RSP ganó 182 de 275 escaños. | Faye ganó en la primera vuelta con el 54,28 % (2,43 millones de votos), diez días después de salir de la cárcel. | Participación del 74,38 %, récord desde 1989; entre jóvenes de 18 a 29 años, del 46 % a cerca del 69–71 %. El PiS quedó primero pero perdió la mayoría. | 66,4 % de Sí (1,43 millones de votos), con un 64 % de participación: la Octava Enmienda fue derogada. | Primer puesto con el 25,2 % (176.612 votos) y 11 de 41 concejales; Ada Colau fue alcaldesa, en minoría. | Sanders perdió la nominación demócrata en 2016, con el 46 % de los delegados comprometidos, y en 2020, tras el Supermartes. | Obama ganó las primarias y la elección del 4 de noviembre de 2008, con cerca del 53 % de los votos y 365 votos electorales. | Ley marcial anulada por 190 a 0; Yoon fue destituido por el Parlamento el 14 dic. 2024 (204 votos) y apartado por 8 a 0 el 4 abr. 2025; Lee Jae-myung ganó las elecciones anticipadas del 3 jun. | Del 3,16 % en 2019 al 42,31 % en el primer recuento presidencial (55,89 % tras las segundas preferencias) y al 61,56 % y 159 de 225 escaños en nov. 2024; 43,26 % en las locales de mayo de 2025. | Hasina dimitió y huyó el 5 de agosto de 2024. En las elecciones de febrero de 2026, el partido de los estudiantes (NCP) obtuvo el 3,05 % y 6 escaños; el BNP se llevó 209. | Tras más de 500 días, ni nuevas elecciones ni regreso al camino europeo; en las municipales de 2025 Sueño Georgiano obtuvo el 81,73 %, con un 40,93 % de participación. | Boric ganó la segunda vuelta con el 55,87 % (4.620.890 votos), 2,8 millones más que en la primera, con 1,25 millones de votantes más. | Ganó la primaria con el 56,7 % (16.898 votos frente a 12.880), con 29.778 votantes, casi el doble de lo que esperaba la campaña. | El Labour subió 9,6 puntos, hasta el 40 %, y ganó 30 escaños; los conservadores quedaron primeros pero perdieron la mayoría. El Labour quedó a 64 escaños de la mayoría. | Los ocupantes salieron el 10 abr. 2014 después de que el presidente del parlamento prometiera una ley de supervisión; el acuerdo de servicios se frenó, pero la ley nunca se aprobó (ocho versiones entre 2016 y 2024). | 62,07 % de Sí (1.201.607 votos), con un 60,5 % de participación: el primer país en aprobar el matrimonio igualitario por voto popular. | No frenó el Brexit: en diciembre de 2019, los partidos pro-Brexit ganaron la mayoría de los escaños. La ganancia fue en medios ganados y en periodistas usando las citas. | El Labour obtuvo el 36,9 %, segundo tras el 44,4 % del National, y formó gobierno con NZ First y los Verdes el 19 de octubre. | 66,1 % en la segunda vuelta frente a Marine Le Pen (7 may. 2017) y unos 351 de 577 escaños para su mayoría en junio. | Los discursos ayudaron a lograr sanciones y armas, Starlink llegó dos días después del mensaje de Fedorov y UNITED24 mostraba unos 4.000 millones de dólares en oct. 2026; la guerra no se decidió. | Un sistema de respuesta rápida en todo el Gobierno central; en ene. 2020 muchos ministerios respondían en 60 minutos. El efecto sobre la creencia en los bulos no se ha medido. | Atención mundial y una generación movilizada, pero ningún estudio vincula las huelgas con leyes concretas; en feb. 2025, 130.000 en Alemania, según los organizadores. |
| Prueba del efecto | |||||||||||||||||||||||||
| Ningún estudio causal: ningún dato publicado aísla el efecto del canal en los votos. Solo hay recuentos de seguidores y de interacciones en redes. | Ningún dato aísla el efecto del puerta a puerta ni de los interventores; las cifras de campo son del movimiento, y la participación récord y la retirada de la oposición también pesaron. Los resultados aún son preliminares. | Ningún estudio aísla el efecto de las puertas o de los vídeos; las cifras de campo son de la campaña y nunca se auditaron. Experimentos en EE. UU. muestran persuasión casi nula por contacto en elecciones generales; en una primaria, y para movilizar, la cuenta es otra. | El retroceso está documentado; el mecanismo, no. Nadie puede aislar el peso de las llamadas, los vídeos, la calle o la toma del Parlamento en la decisión de Ruto. | Ninguna prueba de que la encuesta decidiera: unos 7.700 votos anónimos e inverificables en un servidor de más de 150.000 miembros; los propios participantes dicen que la elección salió también de la negociación con el Ejército y del apoyo de Balen Shah. | Ningún estudio publicado aísla el efecto de cada capa; la organización interna de Pastef está poco documentada y las cantidades recaudadas son declaraciones del propio partido. | Solo correlación: según Batory, el 81 % de quienes vieron las campañas dijo haber votado, frente al 63 % de quienes no, lo que mezcla efecto y selección. Experimentos de campo en otros países respaldan los mensajes de norma social y de plan de voto. | Ningún dato aísla el efecto del puerta a puerta. En el sondeo a pie de urna de RTÉ, el 75 % dijo que siempre supo su voto, solo el 7 % citó el contacto con activistas y el 43 % las historias en los medios. | Ningún estudio aísla el efecto de cada técnica; la victoria también dependió de Colau, del hundimiento del PSC y de la fragmentación. La subida de la participación en los barrios pobres viene del relato de Subirats, no de datos oficiales consultados. | Ningún estudio aísla el efecto del programa; las cifras de volumen son de la campaña. Experimentos en otros contextos muestran poca persuasión por contacto y más participación con planes de voto; la apuesta de 2020 por nuevos votantes no se cumplió. | Ningún experimento mide el programa entero; un estudio observacional (Masket, Public Opinion Quarterly, 2009) halló una subida demócrata desproporcionada en los condados con oficinas de campo, suficiente para dar la vuelta a tres estados. | No es posible aislar cuánto pesó la calle en las decisiones de la Asamblea y del tribunal, que siguieron sus propias reglas; los recuentos de asistentes van de 208.000 a 2,3 millones según la fuente. | Las cifras electorales son oficiales, pero el efecto aislado de las redes, los mítines de mujeres o los Kottasha Sabhas no se ha medido; el hundimiento de los partidos tradicionales pesó tanto como el método. | Nadie puede aislar el peso de cada factor: la calle, un apagón que salió por la culata, la postura del ejército. Muchos relatos son de los propios coordinadores y no se han verificado de forma independiente. | Ninguna: el método no ha alcanzado su objetivo hasta ahora. Las pruebas reunidas documentan fraude y violencia, no que la persistencia funcione; el recuento diario lo confirma la prensa hasta jun. 2026. | Ningún estudio aísla el efecto del puerta a puerta y no hay un total verificado de puertas ni de voluntarios. La participación por edad y sexo son estimaciones de DecideChile; el miedo a Kast, los apoyos y los debates también pesaron. | Ningún dato aísla el efecto de cada pieza; puertas, llamadas, SMS y el aumento del 68 % en la participación son cifras de la campaña. El análisis por mesa electoral muestra dónde ganó, no por qué. | Nadie ha aislado el efecto de las puertas o los vídeos; las cifras de alcance son de la propia Momentum. El British Election Study no halló un aumento de la participación joven, y experimentos en EE. UU. muestran persuasión por contacto casi nula. | Ningún dato aísla el efecto del movimiento en las victorias de la oposición en 2014 y 2016; el 80 % de casos de vTaiwan con acción del Gobierno lo cuentan sus propios creadores, sin auditoría. | Ningún dato aísla el efecto de la prensa o de las historias. Un estudio posterior al referéndum (UCD/Red C) concluyó que el puerta a puerta aumentó la participación pero no cambió votos. | Ninguna sobre votos: el impacto nunca se midió, y las cifras de alcance vienen de la candidatura del propio grupo a un premio, no de una auditoría. Las donaciones constan en la plataforma de crowdfunding. | Ningún estudio aísla el efecto del método; donaciones y voluntarios son cifras del partido. El estudio electoral NZES muestra que buena parte de la subida, sobre todo entre mujeres, vino de los Verdes: una redistribución del voto de izquierda. | Ningún estudio aísla el efecto de la Grande Marche; las cifras son del movimiento y se cuestionaron. El efecto medido del puerta a puerta viene de un experimento de campo en la campaña de Hollande de 2012 (Pons). | No hay medición pública del efecto de los discursos en las decisiones de cada parlamento, ni del impacto del CCD; la cifra de UNITED24 es el contador de la propia plataforma. | Ninguna sobre el efecto central: ningún estudio publicado mide si los memes redujeron la creencia en los bulos, y las cifras de rapidez son del propio Gobierno. Una tesis de 2024 halló más buena voluntad, pero no midió la exactitud. | Las encuestas a participantes (Protest for a future, 2019) muestran quién fue y cómo se enteró; ninguna mide el efecto de las huelgas en las leyes. Las cifras de calle son estimaciones de los organizadores. |
| Costo | |||||||||||||||||||||||||
| Casi cero en herramientas; el costo es el tiempo de las personas. | Protesta casi gratuita; campaña de unos 2 millones de euros, 98% en pequeñas donaciones. | Tope de 8 millones de dólares en la primaria, con fondos públicos; herramientas baratas; el costo real fue el tiempo de los voluntarios. | Casi cero en herramientas; decenas de millones de chelines donados para cuidar a los heridos. | Cero en software; un costo humano altísimo: 76 muertos y más de 2.600 heridos. | Software casi gratis; cientos de millones de FCFA de la militancia y la diáspora para campaña, abogados y detenidos. | Presupuestos no publicados; trabajo pro bono, medios donados y fondos de donantes. | Unos 1,6 millones de euros recaudados en diez semanas, con colectas, eventos y tienda. | Más de 90.000 euros en donaciones y más de 200 microcréditos; software libre. | Software barato; minutos, mensajes y personal de apoyo son el costo real. | Campaña de cientos de millones de dólares, unos 280 millones de ellos en televisión; el método de organización pide sobre todo tiempo de organizadores. | Herramientas casi gratuitas; comida y calor pagados directamente por miles de donantes y artistas. | Rs 528 millones declarados en las presidenciales, menos de la mitad que el segundo. | Casi cero en herramientas; un costo humano de hasta 1.400 muertos y más de 11.700 detenidos. | Herramientas casi gratis; cientos de miles de lari en multas pagadas por fondos, además de abogados y equipo de protección. | Bajo: comandos autofinanciados y menos gasto en avisos que el adversario. | Un vídeo de menos de 10.000 dólares; el adversario gastó unos 3,4 millones. | Muy bajo: formadores sin sueldo, herramientas de voluntarios y unas 2.000 libras en anuncios. | Software libre y gratuito; equipo, conexión y anuncios pagados con micromecenazgo. | Empezó con 30.000 euros en caja; financiada con micromecenazgo, actos y tienda. | El espacio y el equipo, pagados con pequeñas donaciones; el software es casi gratis. | No publicado; cientos de miles de dólares neozelandeses en donaciones en los primeros días. | Unos 16,8 millones de euros en la presidencial, con decenas de miles de donaciones. | Un núcleo de redacción minúsculo y canales gratuitos; el coste real fue acceso y tiempo. | Casi cero en software; el coste es tener equipos dedicados de guardia. | Casi cero: herramientas gratuitas y abiertas, cartulina y tiempo de estudiantes. |
| Riesgos | |||||||||||||||||||||||||
| Único punto de falla, suspensiones judiciales, tácticas de insinuación, opacidad. | Agotamiento, núcleo duro informal, represión y spyware, rendición de cuentas débil después de la elección. | Dependencia del candidato y de una organización preexistente, cifras no auditadas, red difícil de mantener, opacidad con los creadores ya en el gobierno. | Muertes y secuestros, doxing de diputados, cuentas cuestionadas, infiltración, victoria revertida por otras leyes. | Incitación en el servidor, voto no verificable, el Ejército como árbitro, fragmentación y personalización. | Violencia y muertes en las protestas, detenciones, cortes de internet, opacidad financiera, personalización. | Efecto sin prueba causal, frontera apartidista frágil, financiación opaca, impostores e infraestructura que frena el voto. | Una disciplina de mensaje que silencia a parte de la base, sede sobrecargada, abusos contra voluntarios y contra quienes cuentan historias. | Gobierno en minoría, desgaste de la participación, institucionalización y dependencia de una figura. | Empezar tarde, volumen sin efecto, privacidad de los datos de los amigos, tensiones internas. | Mito de la autoorganización, desmovilización tras la victoria, desgaste y dependencia del dinero. | Tropas la primera noche, frío extremo, reacción de la ultraderecha, cifras en disputa y reformas aplazadas. | Centralismo poco transparente, hipocresía percibida, caída rápida del apoyo, minorías insatisfechas. | Masacre, tortura y desaparición, apagón, represalias tras la victoria, agendas ocultas, fracaso electoral. | Multas, cárcel y malos tratos, fondos congelados, escalada sin mandato, cansancio y emigración, sin victoria política por ahora. | Dependencia del voto voluntario y del miedo al adversario; derrotas en 2022 y 2025. | Depender de un distrito favorable y de una candidata excepcional; reacción del establishment; cifras no auditadas. | Cifras autodeclaradas, tono divisivo, dependencia de un líder y una facción, equipo central sobrecargado. | Procesos penales, decisión concentrada, rumores e infiltración en chats, deliberación sin compromiso oficial. | Complacencia con las encuestas, debates con equilibrio forzado, insultos a voluntarios, voces internas silenciadas. | Detenciones, demandas, hablar solo a los convencidos, dar escenario al objetivo, pretextos que engañan a terceros. | Quedar segundo, depender de la persona de la líder, ataques fiscales en la recta final, programa limitado por la coalición. | Ataques de hack-and-leak, miembros poco activos, relación dura con la prensa, ayuda no declarada. | Centralización de la información, desgaste de la confianza, una atención mundial que se cansa y dependencia de plataformas privadas. | Gobierno como juez de la verdad, efecto poco medido, dependencia de las plataformas, leyes que van demasiado lejos. | Odio contra las caras expuestas, menores expuestos, divisiones sin árbitro y atención que no se vuelve política. |


